IVA cultural con poca cultura

Disfrutar de eventos culturales en países como España suele tener un costo elevado en comparación con otros lugares de Europa. Desde que Mariano Rajoy implementó está medida el 1 de septiembre de 2012 las consecuencias no han sido muy favorables para ninguno de estos sectores; entre cancelaciones de giras, poca afluencia en los conciertos y salas vacías han sido los protagonistas de este IVA cultural del 21%.

Muchos artistas se han visto en la penosa tarea de tener que presenciar la ausencia de personas en las butacas por este incremento que perjudica a aquellos que viven del arte. Desde que salió esta medida los sinsabores han tomado la escena principal y aquello que comenzó desde la crisis hoy en día se mantiene llenando de tristeza y desolación los escenarios.

Las subvenciones hoy parecen mantenerse en el tiempo y las políticas colaboran para que ello suceda, esto no quiere decir que está mal solo se busca equidad en el concreto sentido de la palabra. El panorama oscuro para algunos parece esclarecer para otros que tienen intereses más allá, ya que los resultados no han sido del todo positivos y aniquilar la escena cultural parece ser el objetivo de algunos al no querer recular.

Países como Francia ha pensado en bajar el porcentaje de este impuesto, caso contrario sucede en España donde parece sostenerlo sin más opciones, pero ¿Cómo cobrar impuestos con este destrozo cultural? Claramente si no hay dinero es ilógico cobrar un dinero inexistente, pero parece que las artimañas son más poderosas cuando algunos salen mejor beneficiados que otros y pareciera que no hay vergüenza en decirlo.

El mundo del espectáculo parece importar muy poco, esto es un error al que incurren algunos políticos y no se dan cuenta que sin duda es un gran potenciador de cultura, nacional e internacional, es mejor sacarle provecho de manera positiva que intentar hundir más un área que se ha visto menospreciada durante el último tiempo.

Las cifras están claras para el 2013, a un año de su implementación, hubo un descenso evidente de público en las Artes Escénicas de 55,6%, según informe de SGAE. El documento explica que hubo un 61,4% del descenso de recaudación neta producida para el tercer cuatrimestre de 2012, nada prometedor, ¿Verdad?

En cuanto a la concurrencia de espectadores este descendió en 17,48% y 20, 20% de recaudación neta. Mientras que la variación en el año fue de 31, 43%. Sin duda estas medidas no encaminaban un panorama muy esperanzador, pero de todas maneras se mantuvo. Esta dura batalla parece no acabar de la noche a la mañana luego de 4 años esas medidas parecen querer dar un giro.

En la actualidad Ciudadanos y PP quieren reducir este IVA en el artículo 89 del documento 150 compromisos para mejorar España, pero dejan a un lado el cine al no incluirlo entre los beneficiados directos. Este artículo parece un tanto mezquino al apartar actividades públicas y privadas, pero por lo menos intentan conciliar y atenuar esta batalla que se ha mantenido por mucho tiempo y que solo ha generado pérdidas en la industria cultural y tristeza para artistas y espectadores.