Del laboratorio a la pantalla

El cine no siempre fue tal y como lo conocemos hoy en día.

Las artes siempre se han caracterizado por ser capaces de captar la atención de las personas de manera inevitable, ya sea para alabarlas en el caso de los expertos o muchas veces simplemente admirarlas en silencio sin comprender realmente el mensaje que esta intenta hacer llegar al público, una de las que más aceptación mundial ha tenido ha sido la parte de las ciencias audiovisuales ya que estas con estímulos a la vista y al oído, pueden tener a una audiencia totalmente controlada durante periodos largos de tiempo; pero esto no fue siempre de esta forma.

En el caso del cine, sus comienzos fueron con el cine mudo, por lo cual no se encontraba en la categoría de audiovisuales, no fue hasta el año 1930 que apareció el cine sonoro y se adoptó el término de arte audiovisual. Por supuesto muchas personas entre ellas ciertos inventores centraron su atención en el desarrollo de este medio, entre ellos destacó Thomas Edison, que con el dinero que reunió con el invento de la bombilla, decidió ahondar más en el mundo de la innovación, creando una propuesta para el cine de esa época.

proyector

Esta propuesta fue tan aceptada que es conocida hasta hoy en día, el celuloide de treinta y cinco centímetros de anchura, que era el más utilizado para la proyección de películas hasta hace poco. Por supuesto, los aportes de este gran científico no terminaron ahí, ya que Edison tenía la visión del cine de manera individual y no colectiva como se percibía para la época. Es por ello que este notable inventor desarrollo el kinetoscopio.

Era un sistema que permitía ver imágenes en movimiento a 40.46 fotogramas por segundo, pero de manera individual; es decir solo una persona podía ver la imagen en movimiento a la vez. Ya con la construcción de este artefacto era necesario producir cintas que se pudieran reproducir en él y demostrando una vez más su ingenio, Edison construye en un patio de su laboratorio ubicado en New Jersey, un estudio donde producir sus películas. Este lo bautizó como el teatro kinetoscópico.

black maria

Posteriormente los empleados del lugar cambiarían el nombre con el que era conocido a Black María, se considera que se debió a su similitud con el transporte de los presos que era conocido de esta forma en varios estados. Este lugar era una estructura de madera forrada tanto en su exterior como en su interior de negro, el interior ofrecía un fondo que contribuía a otorgarle relieve a los movimientos de los actores, este estudio tenía la peculiaridad de tener agujeros los cuales se podían abrir paulatinamente para poder graduar la luz, por lo cual las películas se filmaban con luz natural.

A pesar de que este científico no realizó obras de marcado interés artístico sus aportes contribuyeron a desarrollar de una manera más efectiva los métodos de rodaje de las películas aportando grandes avances a la industria audiovisual.